Gran Canaria

Hace unos días volví de mi viaje a Gran Canaria. La verdad es que no quería volver ni a tiros, y es que lo he pasado bastante bien. Como sabeis, paralelamente a mi visita se celebraba el Gran Canaria Desktop Summit, dónde se dieron cita desarrolladorxs del proyecto KDE y Gnome y puedo resumirlo en tres palabras: No estuve allí. Aunque no es del todo cierto, estuve en las fiestas que se organizaron, y aunque mucha gente conocida, me centré más en la gente que todavía no conocía, pero no hablamos de software ni nada parecido. Antes estos eventos me gustaban, ahora simplemente me aburren y me entristecen, seguramente por no pasarlo con la persona con la que me gustaba hacerlo. Así, que como eran mis vacaciones y estoy hasta los cojones de este campo de trabajo (o de esclavitud, según se mire) decidí ni entristecerme, ni ponerme triste, así que cuando una chica finlandesa vino a preguntarme, a eso de las cuatro de la mañana, si yo programaba en C o en C++ mi respuesta fue: “¿No crees que es un poco tarde para hablar de eso?”, ni tan siquiera me esforcé por ser educado y agradable, me dió asco aquella pregunta. Pregunten a quienes estuvieron allí, todxs les dirán que es cierto.

Las Palmas de Gran Canaria

La verdad es que apenas hubo rincón para el descanso, me dediqué a ver la isla entera, darle la vuelta, pasarla por el centro, subir hasta dos mil metros de altura, salir de fiesta, disfrazarme para la ocasión, sentir el dolor, experimentar la velocidad, y casi acabar ahogado en la Playa de Guayedra, aunque no hubiera sido el único, por las noticias que hay de dicha playa. Conocí por fin a Bea, y se portó de puta madre conmigo, y también sus amigxs. Una camarera de cierto restaurante se desesperó conmigo -no había nada de lo que yo pedía, ¡qué culpa tengo!-, conocimos al nuevo Michael Jackson, al hombre que bailaba como un robot, y a la Paloma Lola. Me aficioné al Karting y todavía tengo las marcas del Paintball en mi piel.

La verdad es que casi todas las experiencias se quedan aquí en mi cabeza, para volverlas a disfrutar una y otra vez. A lxs que me preguntaron le dije lo mismo; Allí no había rastro de ella, pero sigue todavía en mi cabeza.

Me llevará algún tiempo
conseguir reír como antes,
como antes.

Volver a hacer las cosas
que solía antes de encontrarte,
de encontrarte.

Después de todo no es lo mismo
quererte como a nadie
que olvidarte.

Manchas SolaresLos Planetas

Alguien dijo algo...

Gracias por el enlace a mi blog, en el cuento de “Guayedra”.

Un abrazo.

¡Manifiestate!