Mentiras

Hay que descubrir las mentiras que nos hacen aprender, tenemos que desengañarnos, pero que eso no suponga ningún trauma:

Que se ama una sola vez en la vida es mentira…
Que el amor está indisolublemente ligado al sexo es mentira…
Que el verdadero amor es eterno es mentira…
Que no se puede volver a amar después de haber amado es mentira…
Que mis afectos dependen de mi voluntad es mentira…
Defenderme contándome la historia de los tipos de amores, es mentira…

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Pero hay otra posibilidad: junto con las mentiras, desterrar también la idea de la catástrofe y valorar la relación que un tiene…

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Ahora que sé todo esto, y estoy seguro de que ella lo sabe, la conciencia de nuestra libertad de elección lejos de ser una catástrofe es el pasaporte de una relación de pareja más plena y trascendente.

Si a pesar de la conciencia ella y él (o él y él o ella y ella) deciden seguir juntos, entonces es maravilloso.

Estas palábras son del terapeuta gestáltico Jorge Bucay en su libro El camino del encuentro, que es el segundo de una serie de cuatro libros.

En este camino del encuentro Bucay nos desmonta una por una las mentiras superfluas que se han generado en torno a lo que nosotrxs conocemos cómo “amor”, las mentiras sobre el sexo, y el machismo en la vida en pareja, así cómo todo lo que significa “querer”, incluso el amor fraternal. Y lo que me gusta, es que al desmontar esas mentiras, esos conceptos superficiales, deja paso a una visión mucho mas liviana, pero a la vez fuerte, de la pareja. Digamos que le quita todo “el jierro” al asunto, para dejarlo en su lugar. Y sobre todo a aceptar que quizás el otro (o la otra) no te quiera, y no pasa nada.

¿Cómo no voy a entender que miles de personas vivan sus vidas en pareja o en compañía creyendo que son querida por aquel que no las quiere o por el que no las quiso nunca?
Quiero, ambiciono y deseo tanto que me quieras, tengo tanta necesidad de que vos me quieras, que quizás pueda ver en cualquiera de tus actitudes una expresión de tu amor.Tengo tantas ganas de creerme esa mentira, que no me importa que sea evidente su falsedad.
Shopenhauer lo ilustra en una frase sugiriendo que “se puede querer, pero no se puede querer lo que se quiere”.

El libro en sí me ha gustado, me ha servido para aprender nuevos conceptos, para separar conceptos, para afianzar creencias que quizás uno piensa pero que el aprendizaje le indica lo contrario. Es un hito a la libertad en y con la pareja, y nos enseña a diferenciar determinadas cosas que hemos aprendido, porque quizás generaciones antaña nos han inculcado, juntas.

Estar enamorado y amar son dos cosas maravillosas, pero no hay que confundirlas.

Por otro lado hay partes que no me ha gustado, cómo todo, puedes aprender, estar de acuerdo o en desacuerdo, pero una de las premisas que siempre veo en los libros de Bucay es que todxs somos personas distintas, y por lo tanto nuestra forma de pensar, nuestras opiniones e incluso nuestra forma de amar pueden ser distinta y eso es maravilloso.

Lo recomiendo, es una lectura bastante fácil, se aprende mucho, siempre y cuando nunca se tomen cómo verdades absolutas, sólo cómo una guía de otros pensamientos de los cuales se puede aprender.


virako a las 31 Marzo, 2008 a las 9:58 pm [link]

Bravooo, te has currado la entrada del blog, está muy chula, quizás me de por leer algún día un libro de Jorge Bucay, lo había escuchado antes y he escuchado hablar muy bien sobre él.
Saludoss!!!

edinne a las 1 Abril, 2008 a las 11:18 am [link]

Me ha gustado mucho leer eso. Estoy de acuerdo (al menos con lo que he leído), y me han entrado ganas de leerlo, siempre viene bien desintoxicarse de tanta película romántica, que siempre son mentira.

grafistaPillado a las 6 Abril, 2008 a las 9:09 pm [link]

Yo he conocido (no siendo parte de la primera parte contratante) amores eternos. No abundan, pero haberlos, haylos…vaya que sí.

Así que me temo que, respetuosamente, disiento. ;)

PD: No los veo encorsetados, ni amargados…Todo lo contrario… creo que cada historia es un mundo totalmente independiente. And all is good.
De todos modos, al final todo es muy simple, se quieren, o no. :) .En parte, querer es un darse. Así que tiene que ver con la predisposición general para eso…

otra pd: Nuevo look de blog…

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