Fresh Banking
Se abre el telón y aparecen personas felices. Saltan, bailan, corretean, se cruzan dedicándose y regalando a la cámara esponjosas miradas y desencajadas sonrisas que intentan expresar la felicidad plena. Aquí y allá te sueltan un Euribor mentolado y un TAE fluorado. Se baja el telón y aparece el eslogan: ING Direct, un gran banco que hace fresh banking.
¡Freshhh banking! La primera pregunta que me viene a la mente es ¿por qué para anunciarnos todo lo que no es particularmente agradable nos presentan a gente descojonada de felicidad? Como los anuncios de compresas, que parecen querer transmitir el mensaje de que lo mejor que te puede pasar si eres tía es que te baje la regla. ¿No es mucho más honesto el discreto “yo sufro en silencio mis hemorroides”? Eso es lo que conecta con la gente de la calle, con los parados que tienen ojos y caras. “Yo paso en silencio la regla”, “yo soporto en silencio la jodida carga que supone vivir hipotecado”. Ninguna de mis amigas salta y flota sobre nubes a mi alrededor cuando tienen la regla. Más bien al contrario, me ladran como aviso y ya. Y todavía estoy por encontrar un hipotecado que sonría cuando se le pregunte por el índice de frescor de su tipo de interés. ¿En qué cojones piensa el que diseña esas campañas? ¿El del fresh banking se fumó un peta de clorofila? Reflexionad, esa publicidad lo que os viene a decir es que no puede haber mayor éxtasis en esta vida ¡¡¡que te baje la regla mientras firmas la hipoteca!!!
Muy bueno, Fresh Banking en Consume hasta morir.
Podrás decir lo que quieras del anuncio, pero la musiquita es superpegadiza. Entran ganas de dejarse engañar
We’ve got the whole world in our hands… lalalala!